Hombre rico, hombre pobre

Siendo malo ser pobre, aún es mucho peor serlo pensando que se es rico.

Así podría resumir lo que creo es la enfermedad de la razón que ha llevado a los españoles hasta la situación económica y existencial crítica que vivimos hoy.

Desde niño crecí con el recuerdo lejano de la crisis del 98 de Cuba. Una crisis de proporciones literarias que sacudiría a la sociedad española de siglos de galbana y desastrosas clases dirigentes. Continuar…