Ahorrar a largo plazo es una necesidad

seguro-de-ahorroEn torno a la necesidad evidente de AHORRAR a largo plazo, y los comportamientos o formas de ser que nos incitan a ser “ahorradores o manirrotos” existen dos anécdotas que ilustran perfectamente la raíz de uno u otro comportamiento.

1.- El primero de ellos es el conocido como el Experimento MarsMallow: en los años 60 del siglo pasado se realizó por primera vez, en la Universidad de Stanford (USA), y después se ha realizado muchas veces más con los mismos resultados.

Se toma un grupo numeroso de niños de 4 ó 5 años y se les entrega una golosina o un pastel, y se les hace esta propuesta:  La golosina es tuya y te la puedes comer, pero si esperas 15 minutos sin comerla recibirás otra más, y aún mayor, y te podrás comer las dos.

Los resultados estadísticos confirman que aproximadamente un 70 % de los niños no aguantan  la espera, no son capaces de demorar sus deseos a cambio de un bien mayor, y se comen la golosina sin esperar la recompensa mayor por la espera.

Dicho test, por lo tanto, confirma nuestra NECESIDAD de querer MÁS, pero también la necesidad de tenerlo AHORA. Preferimos antes un premio rápido, inmediato y menor, que un premio mayor (en cantidad o calidad) pero que requiere cierta espera. Sigue leyendo